A proposito del hilo, hoy he temido por mi vida.
He cogido el autobús como todos los días para ir a clase y lo conducía una mujer. Lo cierto es que cada vez hay más choferas de autobuses, la dirección asistida fue un gran invento.
El autobús era un modelo nuevo de volvo que el motor lo tendra cojonudo pero tenía muy pocos asientos, así que me he tenido que quedar de pie. Alcanzo un hueco en una barra para sujetarme y la conductora cierra las puertas y pisa el acelerador casi sin que hubieran terminado de entrar todos los pasajeros, estando a punto de tirar a la mitad de inocentes que viajábamos en el autobús al suelo. Gracias a la inercia del acelerón he podido desayunar un poco de pelo de la vieja de delante y a su vez un viejo ha podido sujetarse a mi culo. Mientras intento reponerme del acelerón como buenamente puedo, porque vamos a 90 ciudad a través , me fijo en las caras de la gente y observo que tienen una extraña hibridación facial entre una expresión de sueño y pánico, sobre todo los que llevan más tiempo a bordo. Sin dejarnos tiempo para respirar, la conductora ,poseida por el espíritu de Sainz ha frenado en seco pasando de 90 a 0 forzando un stop en mitad de una rotonda para no comerse una moto , y es entonces cuando los más viejos han empezado a refunfuñar . Una abuela demostrando entereza y humor ante la situación ha gritado algo como " por el amor de dios, que aun tengo que cuidar de mi nieto". La tensión del ambiente me ha provocado una risa nerviosa que ha durado todo el viaje, sin embargo he de reconocer que iba cagadica .
Yo no conduzco, pero espero no dar vergüenza ajena cuando lo haga .
He cogido el autobús como todos los días para ir a clase y lo conducía una mujer. Lo cierto es que cada vez hay más choferas de autobuses, la dirección asistida fue un gran invento.
El autobús era un modelo nuevo de volvo que el motor lo tendra cojonudo pero tenía muy pocos asientos, así que me he tenido que quedar de pie. Alcanzo un hueco en una barra para sujetarme y la conductora cierra las puertas y pisa el acelerador casi sin que hubieran terminado de entrar todos los pasajeros, estando a punto de tirar a la mitad de inocentes que viajábamos en el autobús al suelo. Gracias a la inercia del acelerón he podido desayunar un poco de pelo de la vieja de delante y a su vez un viejo ha podido sujetarse a mi culo. Mientras intento reponerme del acelerón como buenamente puedo, porque vamos a 90 ciudad a través , me fijo en las caras de la gente y observo que tienen una extraña hibridación facial entre una expresión de sueño y pánico, sobre todo los que llevan más tiempo a bordo. Sin dejarnos tiempo para respirar, la conductora ,poseida por el espíritu de Sainz ha frenado en seco pasando de 90 a 0 forzando un stop en mitad de una rotonda para no comerse una moto , y es entonces cuando los más viejos han empezado a refunfuñar . Una abuela demostrando entereza y humor ante la situación ha gritado algo como " por el amor de dios, que aun tengo que cuidar de mi nieto". La tensión del ambiente me ha provocado una risa nerviosa que ha durado todo el viaje, sin embargo he de reconocer que iba cagadica .
Yo no conduzco, pero espero no dar vergüenza ajena cuando lo haga .

