Bueno, mala suerte, pero no hay que amargarse por ello, si tuvieras mi edad pues sería peor porque seguramente sería la última oportunidad, por lo menos de forma natural, pero teniendo la edad que tienes en un arreón de caballo que te pegue el mochuelo te agarra como una higuera.
Ná, fuerza y al toro.... digooooo, al buho.