Al final todo es cuestión de sabiduría y equilibrio. Y de actitud. Las drogas deben ser siempre una amante, nunca una esposa. Como desde el principio de los tiempos, lo que mas daño hace es la ignorancia, y no digamos si se mezcla con desesperación.
En un mundo ideal todo el mundo debería ser libre de experimentar y disfrutar experiencias inducidas por la química y aprender de ello, explorar otras verdades, no simplemente evadirse de su triste realidad. Desgraciadamente no vivimos en ese mundo y las drogas al final no son sino un amplificador de la conciencia, para bien y para mal. Un genio drogado puede ser aún más genial en un momento dado. Un retarded será aún más retarded todavía.
Aparte de los efectos físicos y mentales, la mayoría de los problemas sociales no los provocan las drogas en sí sino la ilegalidad, la adulteración, el desconocimiento, el abuso y la codicia de los hombres.
El orden social prefiere tener a la gente fichando como un atómata ocho horas cada día que pensando libremente sobre el por qué de las cosas. Esto es comprensible pero al final como siempre se trata de una cuestión de mesura y un poco de conocimiento. Hay tiempo y ocasiones para todo, o debería haberlas.
Desde luego la encuesta es simplista y maniquea, las cosas no son buenas ni malas, sólamente son. Todo depende del uso que les demos.
Pero vamos que para liar otra polémica y acabar todos mandándonos a esparragar sirve de sobra...
