Juvenal
Clásico
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- 23 Ago 2004
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Tiresias, descendiente de Udeo, en lo profundo del bosque descubrió dos grandes serpientes apareándose y las maltrató a golpes de bastón. Inmediatamente, fue transformado en mujer y así vagó por el mundo durante siete años, momento en el que volvió a encontrar a las dos serpientes enroscadas.
"Si es tan grande el poder de vuestra herida que cambia la condición del que la ha producido en lo contrario, también ahora os volveré a herir."
Nuevamente Tiresias golpea a las serpientes y recobra su antiguo sexo.
Discuten en el Olimpo Zeus y Hera sobre cuál de los sexos es el que se lleva la primacía del goce en la unión amorosa. El Tonante sostiene que es la mujer quien más disfruta... Deciden tomar como árbitro imparcial a Tiresias.
Éste dictamina que de diez partes en que se divide el placer, nueve corresponden a la mujer. Hera, irritada, le priva de la visión y le reduce a la triste condición de ciego.
Zeus, pues un dios no puede alterar los actos de otro, le promete en compensación que a pesar de estar reducido a las tinieblas, sus ojos verán lo que nadie ve: el pasado, el presente y el futuro.
Tiresias el Adivino... Revelará a Edipo su triste destino y acompañará a Ulises al inframundo.
Tiresias, de pie, observa el sacrificio que hace Ulises antes que se abran las puertas del Hades.
"Si es tan grande el poder de vuestra herida que cambia la condición del que la ha producido en lo contrario, también ahora os volveré a herir."
Nuevamente Tiresias golpea a las serpientes y recobra su antiguo sexo.
Discuten en el Olimpo Zeus y Hera sobre cuál de los sexos es el que se lleva la primacía del goce en la unión amorosa. El Tonante sostiene que es la mujer quien más disfruta... Deciden tomar como árbitro imparcial a Tiresias.
Éste dictamina que de diez partes en que se divide el placer, nueve corresponden a la mujer. Hera, irritada, le priva de la visión y le reduce a la triste condición de ciego.
Zeus, pues un dios no puede alterar los actos de otro, le promete en compensación que a pesar de estar reducido a las tinieblas, sus ojos verán lo que nadie ve: el pasado, el presente y el futuro.
Tiresias el Adivino... Revelará a Edipo su triste destino y acompañará a Ulises al inframundo.
Tiresias, de pie, observa el sacrificio que hace Ulises antes que se abran las puertas del Hades.
