Joder, vaya mierda de respuestas.
Yo una vez tuve un problema con un tipo. Pasé horas imaginando y deseándole la peor de las torturas. Está claro que si alguien al que odiara cayera en mis manos se lo haría pasar putas, tan putas que desearía no haber nacido, que yo para eso soy muy retorcido.
Vamos a ver, me imagino una lenta y sobre todo (en realidad había puesto sobre todo junto porque soy un subnormal) LARGA sesión. Recordad que el objetivo es hacer sufrir al individuo el máximo tiempo posible (por eso nada de cortarle miembros, se desangraría rápidamente, eso se deja para el final).
-Se le maniata a una silla bien robusta. Me la curraría de metal y todo, especial para la ocasión. Lo amordazaría, lo inmovilizaría y lo amarraría tan fuerte, que la sangre tuviese problemas para circular.
-Con una maza de metal, le machacaría y le pulverizaría todos los huesos de los pies y de las manos. Le dejaría varios días solo para que los miembros se infectaran y se hincharan. Luego repetiría la operación.
-Le produciría quemazones con una plancha, o incluso con un estañador, que jode más. Le echaría sal y vinagre y mearía en las heridas.
-Le produciría cortes superficiales en la piel, por todo el cuerpo, mismo procedimiento, sal vinagre y mierda para producirle infecciones.
-¿Habéis visto alguna vez despellejar un conejo? Le arrancaría jirones de piel de las piernas, los brazos y la espalda. Le arrancaría trozos de cuero cabelludo.
-Le reventaría las rodillas a porrazos, con una mandarria (que para el que no lo sepa es como un martillo gigante).
Le soltaría de la silla finalmente. Después de unas cuantas semanas de trabajo ya no podría moverse, y mucho menos escapar.
-Soga al cuello y una viga. Lo asfixiaría una y otra vez.
-Lo molería a patadas, en zonas no vitales, como por ejemplo los testículos. Le pisaría la cabeza una y otra vez, le arrastraría la cara por el suelo.
-Alguien ya lo ha dicho por ahí. Le arrancaría algún diente con una tenaza. No quiero que muera desangrado, por lo que sería uno, dos o tres. O cuatro.
-Ya por fin, llega el turno de las amputaciones. De pies y manos, que ya estarían podridos de la infección. Torniquete para que no se muera desangrado.
-Le cortaría las orejas y la nariz. Le arrancaría los pezones.
-Dejaría lo que queda de el, agonizante, en una bañera. Lo dejaría hasta que poco a poco se vaya muriendo. Mientras tanto le recuerdas lo hijoputa que ha sido y porqué se encuentra ahora en esta situación. Lo insultas, mentas a su madre y a su familia. Le dices que le vas a hacer lo mismo a su mujer y sus hijos.
FIN
PD. Este método no es compatible con la Declaración Universal de los Derechos Humanos, lo sé. Pero es que esto no es Guantánamo, ni derecho a visitas de la Cruz Roja ni hostias en vinagre...