Llegué a Orio, en una de las jornadas del mismo viaje, sin información alguna previa de las caracteristicas ni el paisanaje del lugar.
A plena luz del dia de un mes ya veraniego, las calles estaban llenas de silencio y vacías de gente, si algún niño jugando con la pelota por allí aledaño a la iglesia te veía a cien metros, salía despavorido olvidando incluso la pelota, las pocas caras que me crucé tenían una expresión simplemente hostil, se sentía el plomo atmosférico, y aunque mi paso por allí fue casi sin parada, me creó una impronta por algo que no sé describir.
Años después, comentando en este mismo phoro con un forero filoetarra guipukcoano de nombre
@semensatan dijo algo así que paró a tomar algo en un bar "y el trato que le dieron no fue el que dista al de un cliente".
El Lol último vino en un episodio de "Vaya Semanita" en el cual hicieron una serie de sketches que respondian al titulo "Las chicas de Orio" que protagonizaban tres viejas malencaradas a la vasca y buscando pelea en cualquier situación.
Fidedigno y yo diría que hasta caso real.