Vamos a ver, os transmito mis pensamientos hasta el momento, y es que por un lado, quiero estar con esta jamba. Es una relación que ha fluido muy bien, aunque cojee porque es la típica relación de follamigos que algún que otro forero puede haber tenido a lo largo de su vida, y lo cierto es que en el tema sexual no tengo queja, no he disfrutado más con otra tipa que con ella. Lo he pasado muy bien, y cuando no follábamos también nos entendíamos, aunque hayan sido cuatro ratos en fechas irregulares. No es que seamos compatibles en la forma de pensar, ni nada por el estilo, pero nos entendemos. El problema de no tener una relación normal venía, por un lado, por mi carácter itinerante y falta de seriedad (sobre todo al principio), y luego por ella misma, que ya os he contado como es, una persona sumamente infantil, con vaivenes emocionales, y muy de descargar sus problemas en los demás.
Yo me he centrado mucho más que ella en el último año, y creo tener las ideas más claras. Ella ahora mismo, aunque sea muy porculera con sus padres con sus gilipolleces, está muy apegada a éstos, porque le resuelven la vida continuamente. Además hay un problema añadido, que ya lo venía pensando desde hace tiempo, y es que si, por ejemplo, termino planteándome una vida en común, fijo que me encasqueta a los dos churumbeles previos, que son pequeños también, y supongo que percibirán su pensión de manutención paterna. A mi lo de criar hijos ajenos no me hace gracia, y a estos dos me consta que los tiene bastante desatendidos y si no fuera por los abuelos quien sabe si no se los hubieran quitado los servicios sociales. La verdad es que tampoco sé muy bien como lleva el asunto más allá de que los cuidan los padres, nunca me he metido en eso.
Y que conste que si realmente viera a la tipa con otra actitud, capaz de afrontar la vida de otra manera, no me importaría formalizar la relación y vivir juntos, y dado el caso, incluso aceptar a los hijos previos. Pero seguramente sería yo quien tendría que irme con ella a su lugar de residencia, cosa que me puedo permitir por mi trabajo, aunque tampoco me termina de convencer. También sería vivir un poco a la sombra de sus padres, que no son mala gente, como ya he dicho, pero para mi es importante tener algo de independencia en ese sentido.
Lo que no creo que me haga es la Fernanda, pero de las mujeres nunca te puedes fiar. Incluso creo que ella me quiere más a mi que yo a ella, si es que alberga seriamente algún sentimiento más allá de la follaina fuertecita. Este fin de semana la tengo que llamar, y a ver si podemos quedar para que vaya a verla algún fin de semana próximo y hablemos de cosas importantes. Porque llevamos unos meses que con la excusa del agobio y la busca de tranquilidad nos comunicamos por guasap y llamadas, cuando yo querría mamadas. Mientras voy enfocando el tema de convivencia, que como ya he dicho no veo factible por el momento, y más por ella que por mi, y lo de la prueba de ADN, que se lo quiero decir, y la haremos, pero no quiero que suene como si la estuviera llamando golfa, puta y comepollas, aunque lo piense. El problema es su pasado y la imagen que proyecta a través de su propia vida, y que a le gusta follar mucho, eso está claro, y como no puedo asegurar que se aguantaba en celibato para luego entregarse en exclusiva a mi cipote, pues toca demostrarlo con pruebas empíricas y veraces, para que no haya equívocos ni dudas.
Por otro lado, temo que el chiquillo me salga panocho, porque en mi familia tenemos antecedentes de pelirrojos, y mi propia barba tiene tonalidades en ese color. Ya sabéis el miedo y el rechazo social que generan este tipo de personas, y como son objeto de burlas y se les considera poseedores de artes mágicas y oscuras y poderes arcanos, discípulos de pazuzu y demás.
Una relación a distancia, sufragando gastos del neonato, si se confirma mi paternidad, tampoco me supondría un drama. Y moverme con cierta regularidad para arriba y para abajo tampoco, no tengo problema alguno. Lo que sí debería dejar es mi hábito de algunas amigüitas que tengo por ahí, o las que puedan surgir ocasionalmente para remojar el manubrio. Y creedme, esto último sí me jode bastante, pero mientras pueda ir haciéndolo de vez en cuando lo voy a hacer pero habrá que reducir estos "escarceos".
Oiga, no cuente a mi hipotética larva como "bastardo", que bajo a Madrid y le atollino. Al menos hasta que confirme que no es mío.
¿Y dónde está la contradicción? Y sigo diciendo lo mismo, que no hay valores ni principios, que es una sociedad putrefacta y sin rumbo que camina hacia el abismo y la destrucción. De no ser así, tipas como esta no existirían, porque estarían centradas en su papel como madres y dejarían de darle alegría al mollete. Si tengo un chocho fijo donde chapotear a diario, no tengo necesidad de buscar nada fuera.
Entiendo tu postura desde fuera, porque no conoces la situación concreta en la que me encuentro. Todo esto genera miedo a convertirte en una máquina expendedora de billetes, a estar puteado si hay que pasar por el juzgado para resolver el problema o a ser incluso víctima de esta puta basura de sistema feminista y misándrico, porque es lo habitual a día de hoy. Igual es que estoy un poco enchochado con esta tipa, eso sí lo reconozco, pero esto no se resuelve dándole la espalda a la situación y diciéndole a la tipa, "no quiero saber una puta mierda, críalo tú", sino que habrá que estudiar la situación y ver qué se puede o no se puede hacer.
No creo que vayamos a tener convivencia finalmente, por lo que ya he dicho, pero huir como un comemierdas no.
Por otro lado, estás en lo cierto respecto a que ellos no me van a exigir la paternidad, yo también lo veo así. Tampoco me consta que haya jodido a los padres de los dos vástagos anteriores, aunque ya digo que no estoy al tanto del asunto.
En noviembre saldremos de dudas. Ya iré informando.