El otro día saliendo del local de ensayo coincidí con una casada conocida desde hace muchos años. Coincidimos frecuentemente.
Como despedida dije un “Nos vemos” y como respuesta soltó un “para lo que quieras y cuando quieras”.
Podría pensarse que era una frase hecha. Pero por el tono y la situación, lo dudo. Además en otras ocasiones he notado que busca algo de contacto físico cuando interactuamos.
40 y pocos, casada con dos hijos. El
marido es conocido de toda la vida. Es el típico chistoso idiota que le gusta reírse de los demás. Suelta cualquier gracia seguida de una carcajada para afianzarla, aunque no la tenga.
En mi caso, alguna broma o chiste con mi soltería y la de otros compañeros cae de vez en cuando. A mí a estas alturas me la pela. Soy el primero que hace bromas sobre ello si se tercia. Pero a veces se hace pesado escuchar la misma broma y su risa bonalicona.
¿Qué haríais vosotros si se confirmara su ofrecimiento? Por un lado sería poético, follarme a la mujer del que hace bromas con mi soltería. Por otro, paso de líos con casadas.