Yo, amigo paguitero, he visto y oído de todo: de PUTAS que se las daban de empresarias porque habían transformado un bajo en un picadero de 6 dormitorios, pasando por anormales que se las daban de empresarios con secretaria (y que en realidad eran co-propietarios de una empresucha de reparto en flagoneta y la secretaria era la mujer de uno de ellos y quién les decía LO QUE TENIAN QUE HACER), hasta gente que decían facturar casi un millón de leuros al año, y luego resulta que pedían un crédito para arreglarse la boca y hacerle unas gafas a (la futura puta de) su hija. Sin olvidar a un hijo de perra que chuleaba de haber trabajado en el extranjero, y luego resulta que había sido en Méjico, Irán, y Brasil (

) y porque le convenía estar fuera de España por asuntos legales
Cuando algo no cuadra, no cuadra.