En un pueblo de aquí al lado, Castillejar, año 88 y 89 no recuerdo ahora. Tras revolcar el segundo toro a todos los toreros y un banderillero y mandarlos al hospital de Baza, tuvo que ser desalojada la plaza, portátil, después muchos intentos y casi de noche para que los toros pudieran ser ajusticiados por la guardia civil con un CETME.
Los críos mirando por las rendijas de las chapas a ver si se veía algo mientras los civiles pegaban pegaban tiros a 20 metros.
Las plazas portátiles y de tercera son otro mundo