A mí hoy en día es de esas personas que me gusta mucho escuchar.
De joven vivió la época de los 80 en pleno desenfreno, lo que le convirtió en un tío inestable nivel Dios por todo ese cúmulo de cosas, lo que no quita que musicalmente Loquillo y Trogloditas es de lo que más me gusta con diferencia de toda aquella vorágine musical.
Tuve oportunidad de verlos en directo un par de veces y eran cojonudos, el Loco bebiendo Jack Daniels en pleno directo de la botella con dos cojones, muy carismático y molón, el tío tenía ese toque que le hacía ganarse al público con la gorra, algo poco común en el panorama patrio, y más con una calidad vocal de lo más discreta, siendo generosos. Y el repertorio funcionaba en directo a las mil maravillas. "La mataré" es un temazo del copón, hoy en día esa letra sería impensable. Pero es que esa música tan enérgica y potente era producto precisamente de esas circunstancias. Si le quitas el desfase de la época, todos se amariconan.
Posteriormente ha seguido una trayectoria errática, sus discos sobre poesía me han importado un huevo, la verdad, no he entrado en esa faceta en ningún momento, pero su vena rockera siempre me gusta, te saca cosas muy chulas como "Feo, fuerte y formal", tema recurrente en el coche que me encanta escuchar.
"El último clásico" me parece un disco brillante, infravalorado. Un disco hecho por un tío con los cojones pelaos y sin complejos, lo mejor de este tío en muchísimo tiempo, y con una producción maravillosa, suena de puta madre.