Yo quiero ser siempre una joyita asi que quiero que me conviertan en diamante...
Deudos cargan a sus fallecidos en anillos y collares
Convierten cadáveres en diamantes eternos
El precio del diamante humano oscila entre los 3.000 y los 7.000 euros
(Foto EFE)
Berlín. Al mejor estilo de una película de terror, en la empresa funeraria que dirige el joven alemán Rene Andree ocurre algo particular.
La firma Christ-All Bestattugen además de los sepelios tradicionales incluyó en su catálogo la posibilidad de convertir las cenizas de los difuntos en diamantes eternos de hasta 1.25 quilates.
La historia fue publicada recientemente por el diario El Universal de México, que detalló que la iniciativa del joven de 24 años está causando furor en el distrito de Spandau en Berlín, donde Andree se ha convertido prácticamente en una "estrella" gracias a su particular iniciativa.
El rotativo señala que "no se trata de una broma ni tampoco una fantasía barata de un charlatán".
Explicó el inventor que "el cuerpo humano tiene casi 20% de carbono, que es la materia prima del diamante". Gracias a las nuevas tecnologías, según el empresario, es posible realizar "el milagro".
La técnica consiste en purificar las cenizas del cadáver mediante un proceso químico que busca extraer el carbono. "Los restos son depositados en una máquina especial que puede alcanzar un presión de hasta 60 mil kilobares y una temperatura cercana a los 500 grados centígrados".
El tiempo para este proceso depende del tamaño del diamante que quiera el cliente, pero una piedra normal puede durar hasta seis semanas o más tiempo, de ser necesario.
El diario mexicano describe que el resultado es una piedra preciosa tallada y pulida de acuerdo con las exigencias del cliente que quiere ver convertido en gema preciosa al fallecido, que puede ser portado en anillos, pulseras o collares.
El costo del "diamante humano" varía entre los 3.000 y 7.000 euros, y para que no hayan dudas el producto recibe un certificado de autenticidad y un número de serie grabado con rayo láser.
El interés por los diamantes es tal que Andree se buscó un socio en Suiza, donde los cuerpos humanos son convertidos en joyas, para poder satisfacer la creciente demanda, sobre todo porque las leyes alemanas obligan a que todos los cadáveres sean enterrados.
"Hasta la fecha más de 100 personas caminan por las calles de Berlín luciendo a sus abuelos, parejas y padres convertidos en diamantes".
Deudos cargan a sus fallecidos en anillos y collares
Convierten cadáveres en diamantes eternos
El precio del diamante humano oscila entre los 3.000 y los 7.000 euros
(Foto EFE)
Berlín. Al mejor estilo de una película de terror, en la empresa funeraria que dirige el joven alemán Rene Andree ocurre algo particular.
La firma Christ-All Bestattugen además de los sepelios tradicionales incluyó en su catálogo la posibilidad de convertir las cenizas de los difuntos en diamantes eternos de hasta 1.25 quilates.
La historia fue publicada recientemente por el diario El Universal de México, que detalló que la iniciativa del joven de 24 años está causando furor en el distrito de Spandau en Berlín, donde Andree se ha convertido prácticamente en una "estrella" gracias a su particular iniciativa.
El rotativo señala que "no se trata de una broma ni tampoco una fantasía barata de un charlatán".
Explicó el inventor que "el cuerpo humano tiene casi 20% de carbono, que es la materia prima del diamante". Gracias a las nuevas tecnologías, según el empresario, es posible realizar "el milagro".
La técnica consiste en purificar las cenizas del cadáver mediante un proceso químico que busca extraer el carbono. "Los restos son depositados en una máquina especial que puede alcanzar un presión de hasta 60 mil kilobares y una temperatura cercana a los 500 grados centígrados".
El tiempo para este proceso depende del tamaño del diamante que quiera el cliente, pero una piedra normal puede durar hasta seis semanas o más tiempo, de ser necesario.
El diario mexicano describe que el resultado es una piedra preciosa tallada y pulida de acuerdo con las exigencias del cliente que quiere ver convertido en gema preciosa al fallecido, que puede ser portado en anillos, pulseras o collares.
El costo del "diamante humano" varía entre los 3.000 y 7.000 euros, y para que no hayan dudas el producto recibe un certificado de autenticidad y un número de serie grabado con rayo láser.
El interés por los diamantes es tal que Andree se buscó un socio en Suiza, donde los cuerpos humanos son convertidos en joyas, para poder satisfacer la creciente demanda, sobre todo porque las leyes alemanas obligan a que todos los cadáveres sean enterrados.
"Hasta la fecha más de 100 personas caminan por las calles de Berlín luciendo a sus abuelos, parejas y padres convertidos en diamantes".

