No sé, quizás es que yo sea muy miedosa que pudiera ser. Recuerdo que mi madre cuando empecé a salir me dijo que nunca me subiera en el coche de un desconocido y que procurase no ir sola por las calle a ciertas horas de la noche.
Yo a mis hijos les dejo volver solos a casa, son protoforeros y a ver quien quiere alhajas con dientes, y aún así, hasta que no están en casa estoy pendiente, no sea que los rapten para vender sus órganos o algo.