pakitopakito
Veterano
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Ten en cuenta que allá por finales de los setenta, la figura de Bruce Lee podría estar a la altura de un Lamine Yamal o un Messi en la actualidad y que las pantallas que ansiábamos estaban en los cines: menudas colas para ver " El furor del dragón" o " Karate a muerte en Bangkok", películas por cierto, que podría dar de sí comercialmente en salas años, así que tenías la figura de Bruce y las artes marciales permanentemente entre la chavalería, ( que no todo iba a ser fútbol), luego degeneró un poco hacia el esperpento con aquellas pelis del tipo " Mono loco sobre el lagarto amarillo" o como se llamaran, donde ya aparecía Jackie Chan, pero aquello ya era otra historia.Me acuerdo en los 89-90 subir por Iturribide y ver anunciado un gimansio de Sambo en carteles.
Los viejales que hacian Aikido en my gym a principios del 2000 eran tambien fruto de los 80.
No se, me da que las artes marciales pegaron fuertes en varias de sus modalidades, lo mismo la gente no paraba tanto en casa como ahora.
En los 90 habia mucha chavaleria haciendo karate, taewkondo y judo. Lo que si estaba peor visto era el boxeo.
Lo interesante con la llegada de los coreanos fue que de alguna manera se fue haciendo más accesible las artes marciales y en particular el taekwondo, al menos yo tuve esa impresión. Hasta finales de los setenta y principios de los ochenta, lo que había al respecto estaba copado por el judo y acaso algo el karate ( tengo varias licencias de taekwondo, bajo la federación de judo y deportes asociados), pero creo que era para chavalería de cierto niviel si no elevado, al menos, acomodado. Los arrastrados como servidor de la margen izquierda, nos conformábamos con hacer el gañán en la calle, imitando lo que habíamos visto por tercera o cuarta vez en algún cine de colegio ( ¿quién podria cansarse de ver la pelea de Bruce Lee con Chuck Norris en el coliseo ?). El caso es que con la llegada de Iru a Bilbao ( así se llamaba el primer coreano profesor de taekwondo, que llegó a dar clases a la primera promoción de la Ertzaintza), luego vendrían Byun en Cruces y Kuno en Rontegui, ya en Barakaldo, -que fue con el que yo empecé-, pareciera que esto de darse mamporros se podría populariizar. Clases que en seguida se llenaron , de mañana y tarde, con adultos y niños. También ayudaba el hecho exótico de que eran extranjeros, que por entoces apenas había y de hecho se puede decir que éramos nosotros realmente los que emigrábamos.
En fin, aunque suena a batallita de abuelo, te puedo decir que conozco a varios profesores de taekwondo en la actualidad y al menos, donde yo vivo, en Barakaldo, las clases de infantiles están llenas y así llevan años, así que tiempos pasados fueron grandes pero en la actualidad, a pesar de tanta pantallita y tiktokeos, aún hay esperanza.


