Gina Gross rebuznó:
(...)y volverás a la ruina cálida y ponzoñosa de la mujer. Te esperamos.
Que bonita frase, Gina. Lo suficiente como para no estar de acuerdo y aún así citarla para empezar un nuevo ladrillo. Yo en cambio soy partidario de la conmoción, de agotar los recursos y la dignidad, de apurar el desastre hasta las heces. En el amor no valen las pruebas ni los consejos, solo la carne palpitante de una herida abierta, la brutalidad, la realidad incontestable. Los enamorados sólo responde ante hechos inequívocos, ante un cuerpo presente que hiede y agrede, sólo comprenden la verdad de los difuntos, las respuestas categóricas que arañan hasta el alma, que muerden las entrañas y le dejan a una frío, desbaratado, dueño de una devastadora lucidez. Las verdades absolutas se aprenden siempre a hostias, se prueban en la carne, como latigazos. Las lecciones se olvidan, las cicatrices nunca.
Jemelus tiene que hacer lo que tiene que hacer, viajar a Villahermosa escoltado por la tuna para cortejarla, seguir el rastro de su deseo y su desesperación hasta las últimas consecuencias. Jemelus tiene que ir a Antena 3 a pedirle, delante de toda España, una segunda oportunidad, a ver que pasa. Esto es lo que le pide el cuerpo contra toda razón y toda esperanza. Todos hemos sido Jemelus alguna o varias veces y todos hemos sido inmunes a lo conveniente, a las evidencias más melifluas y benéficas. Aquí no valen las razones, esta es una cuestión instintiva, testicular, un asunto particular entre un hombre y sus emociones. "El corazón es un animal salvaje" No se educa, se domestica o se somete, no hay otra.
En el amor siempre hay que visitar estos estados de conciencia alterada. Un buen sofocón es gloria bendita, una carta de lucidez para el resto de la vida. El Foro esta lleno de ejemplos, la vida esta cuajada de historias con los mismos ingredientes. Uno que más y otro que ama menos o que directamente no ama. Hombres abandonados por villorrios manchegos y mujeres desplazadas por farras de fin de semana y coqueteos lisérgicos. Estas y otras cosas demuestran que el amor es tan sencillo como dos personas que se quieren, que están juntos y hacen lo razonable para prolongar la situación.