La verdad es que el casting está formando por lo que denominan en ciencias de la psiquiatría moderna gallega, una panda de papahostias.
Foreando son como un israelí en un F-22 puestísimo de fentanilo, es una subnormalidad tan enorme y tan enorme que hace que hasta los murcianos parezcan Richard Feynman.
Pero como los conozco no pienso votar, aquí son como Perelmán, el que resolvió la conjetura de Pointcaré, solo quieren ganar para rechazar el premio.
Dicho esto, yo también fui nominado un año, pero no pisé ni el podio pese a mi retraso. Bueno, tampoco Borges ganó el premio Nobel, ni el Celta ganará nunca la Champions... Sin embargo, y aunque huyan mis sueños, creo que no ha llegado a desaparecer del todo la figura del vencedor moral del partido.