:-o A finales del mes pasado, la fundación creada por el ciclista ganador de seis Tours consecutivos tras superar un cáncer de testículos anunció que había vendido cuarenta millones de pulseras con el eslogan «vivir con fuerza» en cincuenta países.
Deportistas, artistas y políticos que lucieron el brazalete en sus apariciones públicas lograron que la causa solidaria se convirtiera en una moda mundial y que tuviera secuelas inesperadas.
Una de las últimas en Madrid, donde el pasado domingo un diario deportivo distribuyó un millón de pulseras rojas de silicona en apoyo a la candidatura olímpica del 2012.
Las amarillas Livestrong, muy solicitadas
A pesar de las diferentes modalidades de pulsera solidaria, las más solicitadas siguen siendo las Livestrong, que se ofrecen en subastas y foros de Internet a precios muy superiores a los de la venta oficial y que, como toda moda, han sido ya objeto de falsificaciones en sospechosos y variados colores a la venta en páginas alternativas y mercadillos.
Como la Fundación Lance Armstrong, otras muchas organizaciones con fines sociales o humanitarios han lanzado pulseras solidarias para recaudar fondos o sensibilizar conciencias.
Al igual que el lazo rojo contra el cáncer cambió de color para representar diferentes adhesiones, luchas y causas, la pulsera de silicona ha iniciado una carrera que, por ahora, lidera Estados Unidos, donde ya hay brazaletes azules de asociaciones de autismo, rosas para concienciar sobre el cáncer de pecho o verde militar para apoyar a las tropas.
El motor de estas pulseras es la solidaridad, pero una moda genera negocio y así lo tenía previsto la firma Nike que es la fabricante de las pulseras amarillas de Amstrong.
Las rojas de la candidatura olímpica de Madrid
El rojo elegido para la candidatura olímpica Madrid 2012 ya lo tiene otra pulsera, la que lució esta semana en la capital el cantante de Queen Paul Rodgers y que representa a la Fundación Mercury Phoenix para la lucha contra el Sida.
Varios futbolistas han lucido también la pulsera de silicona blanca y negra contra el racismo y el madridista David Beckham prestó recientemente su imagen a una campaña nacional británica contra el abuso escolar y llevó en el acto de presentación la banda de plástico azul con el lema «Aniquila el abuso».
Una solidaridad muy rentable
El motor de estas pulseras es la solidaridad, pero una moda genera negocio y una conocida empresa de cromos ha optado por la diversificación del producto y comercializa en los tradicionales sobres pulseras de silicona de todos los colores y diferentes mensajes.
Junto a las falsificaciones, ya se ha descubierto algún fraude, como el constatado por la oficina de UNICEF en México, que tuvo que hacer público un comunicado tras el maremoto que asoló el sudeste asiático al tener conocimiento que en Internet se vendían en su nombre brazaletes con el eslogan Tsunami Relief (alivio al tsunami) para recaudar fondos para las víctimas.
:-o por Dios tened mas cultura ke vos no sabeis ke estupidos son al no saber ke la pulserita la revenden hasta en las cloakas de tu casa!