Él, que no es del pueblo pero lo conoce muy bien porque ha trabajado con esa comisión, exige una investigación judicial para esclarecer qué ha sucedido en realidad, y remarca que si se demuestra que se trató de un fallo humano, cederá parte de su premio para que cobren todos. Posee cuatro papeletas porque perdió una quinta.
Antonio asegura que sus sospechas de fraude «son fundadas» porque ha cazado a la comisión en «tres mentiras». Primera, se han dado hasta tres versiones de dónde están guardados los décimos -la administración de lotería de Pola de Gordón, la Caixa y el BBVA- y sigue sin saberse.
Segunda, el dinero que van a poner los miembros de la comisión. Belén, una de sus cabecillas, salió en televisión el día 22 presumiendo de tener «cuatro» papeletas y el pasado viernes ante los vecinos aseguró que sólo podía poner «dos» para la quita, las que tenía, que «se había equivocado» en la tele. A su vez, el resto de sus compañeros dijeron tener «una o dos papeletas». Antonio se pregunta: «¿Quién se cree que uno de la comisión que vende papeletas de cinco euros se queda sólo una?». Y sigue: «Igual que nadie se cree que no hayan vendido a sus padres o a sus tíos». «Me da vergüenza y asco. Sus padres les están dejando tirados», sentencia.