Yo eso lo sentí en 3°EGB que mis padres iban antes a trabajar y me dejaban a las 7 a.m. en el colegio en unas clases de inglés para los que nos tenían que dejar ahí. Yo me moría de sueño pero nada podía hacer, tenía 9 años, y me recuerdo pensando que de mayor eso no lo iba a tolerar y que no, no y no. Y mira, no. A veces sólo, pero no por norma.
Ví niños como tú. Niños y niñas. Algunos congeladitos, hasta hora y media esperando. Aparte del frío, la falta de sueño, cosa importantísima, el descanso de los niños vs. la formación del cerebro son muy importantes vs. el propio rendimiento.
Igual eso explica que estés tarada. Yo no, yo vivía a cuarenta metros del colegio. Mi reloj despertador, era rojo y las manecillas brillaban en color fosforito durante la noche. La cosa es que me levantaba a las 8:20. Y siempre llegaba a tiempo, a las 9, a empujones con mi hermano y a escupitajos.
Recuerdo el olor de aquellas madres a la puerra del colegio, a... raro. A mujer que se medio arregla para llevar a sus desechitos al colegio e irse a dormir después. Tenía que pasar por enmedio de ellas, de ahí que recuerde esos aromas a "otras madres".
Tiempos de EGB. Un buen recuerdo, es el olor de mi maestra, Charo, olía a perfume francés y tabaco rubio, porque fumaba como una segadora la hija de la gran puta (esto ya lo digo con la boca chica, me trató estupendamente, es más la adoro).