Como Leger está perezoso te contesto yo.
Leopards ate my face es una expresión sarcástica y viral que se utiliza para describir la sorpresa de alguien cuando una política que apoyó (especialmente una cruel, injusta o extremista) termina afectándolo negativamente a él o a sus intereses. La frase hace referencia a una parodia de votantes arrepentidos, como los partidarios de Brexit o Trump, que creían que las consecuencias de sus decisiones solo afectarían a otros, no a ellos mismos.